Una persona vestida al estilo de empleado bancario observa los movimientos de los clientes dentro de la oficina, eligiendo a uno que tiene a simple vista tiene una significativa suma de dinero y que está apremiado por depositar, se acerca y se identifica como empleado del banco, a veces tiene una tarjeta de identificación falsa a fin de avalar su historia. Ofrece agilitar el depósito, la víctima accede y le entrega el dinero y documentos, posteriormente hace que el cliente espere en el lobby del banco, fingiendo ingresar y salir de las oficinas internas como si efectivamente fuera un empleado, desapareciendo en una distracción con el dinero obtenido.
Los delincuentes se ubican estratégicamente en el interior y/o exterior de una oficina bancaria. Detectan cuando un cliente se retira con una cantidad importante de dinero, a través de un observador. Efectúan el seguimiento del cliente en la parte externa, puede ser a pie o vehículo. En un lugar estratégico (lejos de vigilancia), interceptan a la víctima amenazándola y con arma de fuego la despojan del dinero que retiró.
En esta modalidad actúa más de un delincuente y consiste en que se observa a un individuo al cual se le cae un paquete de forma accidental, otra persona también ve la misma escena que el cliente incauto y le dice que recoja el paquete, al abrirlo, encuentran dinero (en realidad falso) y el delincuente exige repartirse el monto en partes iguales, llega a la escena el sujeto (otro delincuente) al que supuestamente se le cayó el paquete y le amenaza con denunciarlos a la policía y le indica a la víctima que el monto que cargaba en ese momento era superior a lo que estaba siendo recuperado.
La víctima se asusta y le entrega mayor cantidad de dinero y de esta manera se consuma el delito.